miércoles, 24 de enero de 2007

Lujuria


Lujuria

¡Oh placer!
que encuentro
al sentir tu piel
sobre mi piel

Sentir tu boca
acariciar mis labios
sentir tus manos
sujetar las mías

¡Increíble placer!
al saber que eres mía
que tu cuerpo solo es mío.
Y cuando el día desfallece
tu cuerpo enloquece
cuando te hago el amor.


La lujuria es el apetito desordenado de los placeres eróticos, es utilizar al prójimos para la satisfacción de nuestros deseos sexuales, lo que lo convierte en un objeto y desvaloriza completamente el hecho de la relación sexual coital, ya que se busca solo la satisfacción propia y deja por fuera la de la otra persona, por otras cosas más. ¿ Cuán grande puede ser la necesidad de un ser humano para hacer todo, solo por lograr satisfacer su apetito sexual? ¿Cuál es el límite de una relación sexual? ¿Qué tanto doy yo y que tanto recibo en el acto? ¿O solo recibo placer y no me importa si la otra persona lo disfruta?




Ándres conoció a Natalia, una muchacha con ciertos atributos físicos que le llamaban la atención, ella era una muchacha con cierta experiencia que Ándres desconocía, comenzaron a conversar una cosa llevo a la otra, de un momento a otro se estaban besando, ella dijo vamos a mi carro y ahí sucedió, en el carro de ella hicieron de todo, esa fue la última vez que la vio, hoy acaban de llamar a Ándres para decirle que va a ser papá dentro de dos semanas, que aquella noche en la que ambos lograron sus respectivos objetivos, la noche en que satisfacieron su deseos sexuales, habían dejado como fruto un lindo y precioso niño, al cual llamaran Ándres.

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